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Alanya es una ciudad de la costa mediterránea turca que combina playa, historia y naturaleza en un mismo día. Si buscas qué hacer en Alanya, encontrarás aquí desde una fortaleza sobre un promontorio hasta cañones con agua turquesa, pasando por baños turcos tradicionales y deportes de aventura. Es un destino pensado para familias, parejas que quieren mezclar descanso y excursiones, y viajeros que prefieren ver la costa desde el mar o desde el aire en lugar de limitarse a la playa.
Lo que la distingue de otros destinos de la Riviera turca es la variedad de paisajes a poca distancia. En una misma semana puedes pasear por el casco antiguo, navegar por la costa, subir a un cañón en barco y terminar la tarde en un hamam. Los siguientes apartados te ayudan a organizar el viaje, aunque conviene revisar siempre las condiciones de cada excursión en su página antes de reservar.
La fortaleza que domina el promontorio es el símbolo de la ciudad. Sus murallas recorren la cima y desde allí se ven el puerto, la playa larga y las montañas del fondo. Muy cerca está la cueva Damlataş, donde las gotas de agua que caen del techo han formado con el tiempo estalactitas y estalagmitas. Esta excursión combina ambos puntos con un trayecto en teleférico. Te recomendamos ir a primera hora de la mañana, cuando hace más fresco para subir y hay menos gente. Lleva calzado cómodo, agua y una gorra, porque hay tramos al aire libre.
Es una de las excursiones más populares para ir en grupo o en familia. Navegas por la costa, paras para bañarte en calas de aguas claras y el almuerzo y los refrescos van incluidos a bordo. La música y el ambiente animado la hacen ideal para quienes buscan diversión más que tranquilidad. Lleva bañador, toalla, protección solar y una camiseta de recambio, porque el agua salpica. Consulta en la página del tour la duración exacta y las paradas previstas.
Si prefieres un ambiente más sereno que el del barco pirata, el catamarán ofrece más espacio en cubierta y una navegación más tranquila. Es buena opción para parejas, personas mayores o familias con niños pequeños. La travesía permite ver la costa desde el mar, con el castillo recortado sobre el cabo. Conviene reservar el asiento en la parte de popa si quieres sombra, y llevar gafas de sol con protección UV.
El Cañón Verde es uno de los paisajes naturales más conocidos de la zona. La excursión incluye un trayecto en barco por el cauce, con paredes de roca y vegetación muy densa, además de un safari en cabrio y un almuerzo. Es una jornada larga, de unas siete horas y media, así que conviene desayunar bien. Lleva calzado que pueda mojarse, un cambio de ropa y algo de dinero en efectivo para pequeños gastos durante el día.
Para quien busca emoción, el recorrido en quad 4x4 por los caminos de montaña de los alrededores es una de las actividades más completas. Combina conducción, paisajes de pinares y vistas abiertas, y dura unas tres horas y media. Hay una opción de buggy para quien prefiera ir en un vehículo de mayor tamaño. Es obligatorio llevar ropa cerrada, gafas de sol y gorra, y las indicaciones del guía deben seguirse en todo momento. Si nunca has conducido un quad, no dudes en preguntar antes de salir.
Es la opción más divertida para un día de calor. El jeep recorre pueblos y caminos rurales, y las paradas incluyen una batalla de agua improvisada que termina empapando a todo el grupo. El almuerzo está incluido. La excursión dura unas seis horas, así que conviene llevar una muda, una bolsa impermeable para el móvil y protector solar resistente al agua. No es la actividad más tranquila, pero resulta muy agradable en pleno verano.
Volar en parapente tándem sobre la playa de Cleopatra es una experiencia que se recuerda. Vas acompañado de un piloto titulado, y el vuelo dura unas dos horas en total, contando la preparación y el descenso. No hace falta experiencia previa, aunque sí una buena forma física básica para subir y caminar un poco. Las condiciones dependen del viento, así que la fecha puede cambiar según el día. Lleva ropa cómoda, zapatillas cerradas y gafas de sol bien sujetas. Si tienes dudas sobre la seguridad, lee antes nuestras guías sobre el tema.
El hamam es una tradición que todavía se practica en Alanya y que merece la pena probar al menos una vez. La experiencia incluye un ritual de exfoliación y masaje en una sala de mármol caliente. Si prefieres un ambiente solo para mujeres, existe una opción específica con traslado al hotel. Para los primeros días de calor, el hamam es una buena forma de descansar. Reserva para la tarde, cuando el cuerpo está más relajado, y deja algo de tiempo después para beber agua y reposar.
Es una excursión distinta a las diurnas. Combina un recorrido en jeep por la noche, un paseo en barco y una cena. Es ideal si te gusta descubrir la ciudad cuando baja el calor y se ilumina la costa. La duración aproximada es de cinco horas. Lleva una chaqueta ligera, porque por la noche refresca cerca del mar, y dinero para algún extra si lo deseas.
Pamukkale, con sus terrazas blancas de travertino y las antiguas ruinas de Hierápolis, está a una distancia considerable de Alanya. Por ello, la mayoría de viajeros lo visita en una excursión de día completo, de unas veinticuatro horas con traslados, comidas y paradas incluidas. El programa puede incluir el lago Salda. Son jornadas largas, así que conviene dormir bien la noche anterior, usar calzado cómodo y llevar agua. Los pies descalzos no están permitidos en algunas zonas del travertino, así que consulta las normas del recinto antes de ir.
La primavera, desde finales de abril hasta finales de mayo, y el otoño, de septiembre a octubre, son los momentos más equilibrados. Hace calor suficiente para bañarse, las temperaturas al caminar son agradables y hay menos gente en los puntos más visitados. En los meses de julio y agosto el calor es intenso en las horas centrales del día, y las excursiones con mucho sol conviene programarlas temprano o por la tarde. Los precios y la afluencia suben en plena temporada alta.
El invierno es suave en comparación con el resto de Europa, pero muchos barcos y actividades de agua reducen su horario o no funcionan. Si viajas en esos meses, revisa la disponibilidad de cada excursión antes de organizar el viaje. Para una guía más detallada según el mes, consulta nuestro artículo sobre la mejor época para visitar Alanya.
La ciudad tiene dos aeropuertos de referencia. El más cercano es el aeropuerto de Gazipaşa-Alanya (GZP), que está a unos 40 minutos del centro de Alanya. Es la opción práctica si tu vuelo llega allí, porque el trayecto es corto. Si llegas al aeropuerto de Antalya (AYT), el viaje por carretera hasta Alanya dura unas 2 horas.
Para llegar desde cualquiera de los dos aeropuertos puedes reservar un traslado privado al aeropuerto con antelación, lo que te evita esperas y te deja en la puerta de tu hotel. Consulta nuestra página de traslado privado desde el aeropuerto para ver las opciones disponibles.
Dentro de la ciudad, el casco antiguo se recorre a pie. Para ir a las calas y a las zonas de embarque, los taxis y los minibuses locales son habituales. Si vas a hacer varias excursiones, muchas de ellas incluyen el traslado al hotel, así que no necesitas organizar el transporte por tu cuenta.
Si tienes más días, el tour por el Cañón Verde o la excursión de día a Pamukkale son buenas opciones para completar la estancia.